Ingredientes para 8-10 personas
- 1/2 kilo de alubias blancas
- 1/2 kilo de garbanzos,
- 2 tomates maduros,
- 1 cebolla,
- 3 dientes de ajo,
- 400 gr. de espinacas congeladas,
- 2 patatas,
- perejil
- 1 hojita de laurel,
- 200 gr. de bacalao seco desmigado,
- 1 huevo,
- pan rallado,
- azafrán o “paellero”,
- unos granos de pimienta negra,
- sal, agua,
- 2 puerros,
- 2 zanahorias,
- aceite,
- Opcional: 1/4 Kg. de almejas o chirlas
Como en todo, hay muchísimas recetas de potaje de vigilia y todas estupendas. Esta es larga de hacer y un tanto particular. La madre de un amigo mío dedicó toda una mañana a enseñarme como se hacía paso a paso. Quizá haya otras mas rápidas, pero esta merece la pena, es exquisita.
La noche anterior: poner a remojo, por separado las alubias, los garbanzos y el bacalao. Para que los garbanzos queden más tiernos, echar un puñadito de sal en el agua de remojar.
Cocer por separado, los garbanzos y las alubias en agua con sal, 1 diente de ajo, una ramita de perejil, 1 puerro y una zanahoria. Una vez cocidos, mezclar en una olla, cubrir con agua, sal 1 hojita de laurel, pimienta, 1 diente de ajo, la cebolla troceada, los tomates pelados y troceados, las patatas peladas y troceadas, el paellero o el azafrán tostado y poner a cocer a fuego muy lento. Añadir las espinacas.
Mientras, en un cacito, cocer el bacalao con un diente de ajo y una rama de perejil. Cuando rompa a hervir, retirar. Desmigar totalmente el bacalao, majar el ajo y el perejil con un poco de agua de la cocción y mezclarlo. Picar ajo y perejil y añadirlo. Batir un huevo (si es necesario añadir un segundo huevo) y mezclarlo junto con un poco de pan rallado. Debe tener una consistencia moldeable pero no excesivamente seca. Añadir un poco de sal si es necesario. Formar albóndigas (del tamaño de 2 bocados), freírlas en aceite caliente, escurrir bien e incorporarlas al potaje. Subir el fuego, y añadirlas.
Cuando rompa a hervir, añadir las chirlas (bien purgadas previamente). Cuando estas se empiecen a abrir, retirar del fuego, dejar reposar un rato y ya está listo para servir.