Ingredientes
Para el Bizcocho:
- 225 gr. de chocolate negro,
- 225 gr. de mantequilla,
- 150 gr. de harina,
- 150 gr. de almendras molidas,
- 300 gr. de azúcar glass,
- 1 ½ cucharadas de levadura en polvo,
- 6 huevos
Para la cobertura y el relleno:
- Mermelada de Albaricoque,
- 250 gr. de Chocolate Negro (cobertura),
- 1 ½ cucharadas de mantequilla,
- 1 cucharada de ron o coñac,
- 1 cucharada de agua.
El Bizcocho:
Precalentar el horno a 175º C Engrasar un molde desmontable de unos 21 cm. de diámetro.
Batir la mantequilla con el azúcar a punto de pomada.
Mezclar la harina con la levadura y las almendras molidas
Derretir el chocolate al baño maría
Separar las yemas de las claras y añadirlas de una en una, mezclando bien a la mezcla de mantequilla y azúcar.
Añadir el chocolate derretido y un poco templado a la mezcla anterior
Añadir la mezcla de harina y almendras y mezclar hasta formar una masa homogénea.
Montar las claras a punto de nieve y mezclar.
Hornear durante 30-45 min. (Comprobar a partir de los 30 min. que esté hecho mediante el clásico sistema de pincharlo con una aguja de hacer punto, si sale limpia, ya está). Dejar enfriar completamente en el molde.
La Cobertura y el Relleno y el Montaje: Con el bizcocho bien frío (imprescindible)
Si se ha abombado, quitar el abombamiento superior atando un hilo fuerte alrededor del borde, procurando que la altura sea la misma por todas partes, hacer un nudo y cerrarlo, hasta que haya cortado la tapa. Como lo bonito de esta tarta es que la parte superior sea completamente lisa yo suelo darle la vuelta y utilizar como parte de arriba la de abajo.
Con el mismo procedimiento, cortar el bizcocho en 2 discos de tamaño igual.
Calentar la mermelada de albaricoque en un cacito y con parte de ella cubrir el disco inferior. Tapar con el otro. Cubrir la parte superior del bizcocho con el resto de la mermelada caliente. Alisar con un cuchillo de hoja muy ancha, para que quede lo mas uniforme posible y dejar enfriar. Se trata de que al enfriarse se forme una telita que impedirá que se mezcle con la cobertura de chocolate.
Derretir la cobertura de chocolate con una cucharadita de agua al baño maria. Cuando esté completamente derretido añadir el ron o coñac y mezclar bien. Añadir la mantequilla y mezclar bien.
Verter el chocolate caliente en el centro de la parte superior del bizcocho y desde ahí extenderlo con rapidez y suavidad, con ayuda de un cuchillo de hoja muy ancha o un utensilio similar hacia los bordes, dejando que caiga.
Para cubrir los bordes utilizar los goterones que han chorreado y alisarlos con ayuda del cuchillo. Se trata de que queden las menos marcas posibles, o mejor aún ninguna marca.
Dejar enfriar completamente.
Esta receta es evidentemente una aproximación, ya que la auténtica es un secreto muy bien guardado del Hotel Sacher de Viena